martes, 2 de julio de 2013

Si, te imagino...

SEMILLA







¿Te imagino?...
Si, te imagino y seguiré haciéndolo. Flotando en mi. Presente en cada célula. Cambiándome la vida.
Disfrutando a Vivaldi, escuchándome cantar, ahora siempre para TI.

¿Te he soñado?...
 Si, despierta y mientras duermo. Hermoso, tan tibio, tan mío.
 Mi capullito oloroso, mi sol, la razón primera y última.
 Mi suspirito azul. 
El primer pensamiento en las mañana y el último y más feliz cada noche.

Me inundas.
Me quemas.
Me asustas.
Me llenas.
Me quitas el aliento.
Me colmas de luz.
Me inundas la vida.
Me robas el alma.
Te entrego mi vida,
Me haces FELIZ.



 ...El regalo mejor,y el más inesperado... el más inesperado.

miércoles, 2 de enero de 2013




Bienvenido 2013.



Dejo con alegría el 2012, mal año, del que dejaré solo aquellas cosas que me servirán para hacer de el 2013 uno mejor. No vale la pena darle más vueltas.

De este 2013 espero TODO y haré lo necesario para ver realizadas cada una de las pequeñas metas que me llevarán  a la concreción de las mayores. Basta me miedos y culpas por centrarme en lo que necesito. La única manera de ayudar a los demás es estar bien primero yo, segundo yo, tercero yo. El tiempo de postergar pasó. El tiempo de obtener y vivir está aquí. Me harté de sufrir y estar cansada, necesito respirar y vibrar en sintonía positiva. YO puedo!.Un paso a la vez, sin desesperar.

Bienvenida la vida, MI VIDA!!♥




Buen año para todoooos♪♫
























































































lunes, 19 de diciembre de 2011

RUNNER de brocha gorda (achapulinada)


La vida efectivamente nos devuelve a sitios, personas y/o actividades todo el tiempo.


Hace muchos años me devolviò el canto que se transformó en una cuerda de salvación en medio de mucho dolor, y hoy me devuelve las ganas por correr.


Para que entiendan esto les contaré que una parte,la más feliz de mi niñez y tal vez de mi vida...hasta ahora- la viví en Arica, la ciudad de la "Eterna Primavera". Contaba con la fortuna de pasar mis inocentes días en un edificio de departamentos frente a la playa "Las machas", que le debe su nombre a este delicioso molusco. Mi padre, en esa época un hombre muy estructurado y deportista al llegar a casa del trabajo, nos invitaba a vestir buzo y zapatillas para salir a disfrutar del aire marino mientras corríamos a SU ritmo por la arena.

Hoy reconozco que no siempre tenía ganas de seguirlo en esta aventura frente al mar ( quien lo haya hecho sabe que es agotador), a pesar del cansancio y las pocas ganas de muchas veces, probablemente nos veíamos felices y tal vez fué esta razón, la que que impulsó, dentro de su ingenuidad, a los amiguitos del edifico a pedir ser incluídos en esta aventura familiar. Hoy me río al pensar en la dificultad que atravesaron muchos para poder seguirnos el ritmo...jajajjaja, pero como buenos niños chilenos,machistas y orgullosos, jamás se atrevieron a pedir clemencia para descansar los pulmones a punto de reventar...jajaja.


Con el correr de las semanas nos transformamos en un grupo de por lo menos 12 personas, que los fines de semana se incrementaba por razones obvias y al pasar los meses nos transformamos en el edificio de departamentos con la mayor cantidad de niños sanos, saludables y con la mayor capacidad aeróbica de la ciudad!!.


Al volver a Santiago mantuvimos la costumbre de correr, pero esta vez, por razones de trabajo, distancias y estilo de vida de la gran urbe, las corridas eran menos amigables. Despertábamos a la fuerza a las 5 a.m, sin importar la estación del año, aunque en invierno solo lo hacíamos día por medio, con descanso obligatorio sábados y domingos.Luego, volvíamos a casa a la ducha y desayunos obligatorios antes de partir a la escuela.


No sé muy bien en qué momento fuimos perdiendo la costumbre, debió ser una mezcla de muchos factores: Flojera, cansancio, la llegada de el único hijo varón a la familia, la sobrecarga de trabajo que tuvimos todos para sortear épocas económicas difíciles , rebeldía adolescente o todas las anteriores, pero finalmente la costumbre desapareció y junto con ella, el buen estado físico y comenzamos a perder la figura y todas las cualidades y características propias de quien practica algún deporte.

Hoy, con 38 años a cuestas y viéndome enfrentada a la imposibilidad de bajar de peso (acentuada por una condición metabólica que en mi caso no quiere remitir con medicamentos), me vi obligada a replantear mi estilo de vida y comencé a correr nuevamente (las caminatas diarias de casi dos horas no surtieron efecto), acompañada primero por mi sobrina Victoria y para mi felicidad, con el pasar de los días , de mi sobrino Felipe ( por esencia sedentario... hasta ahora que ya está todo un deportista♥)

Luego de un par de semanas de "entrenamiento", nos inscribimos por primera vez en una de las tantas corridas que se suceden en santiago "Corrida Nocturna ÑUÑOA," 5 y 10 kilómetros...Nos inscribimos, por supuesto, en la de 5 K para poder terminar dignos.

De nocturna la corrida solo tenía el nombre, comenzamos a las 8:15 p.m, dos horas antes de lo que acostumbramos entrenar, primer error, con una temperatura del infierno, acentuada por las micros y autos que corrían paralelos a nuestra pista y luego NO llevamos agua ni hubo puntos de hidratación, segundo gran error, ¿resultado?, pensé en tres oportunidades dejar de correr, parar e indignamente volver al punto de partida o irme derechito para mi casa para evitar la vergûenza, pero al mirar a mis sobrinos correr con coraje y llenos de determinación, me obligué a continuar a pesar de las ganas de tirarme en el pasto y no ponerme vertical nunca más.


Pronto, el cielo me envió la salvación para el cuerpo , la del alma está en "veremos". Primero a un señor lavando su auto que me regaló el agua más refrescante y sabrosa que he probado en mi vida y kilómetro y medio más adelante a una señora que regaba sus plantas y de pasada auxiliaba a los ya muchos corredores por accidente , incapaces de disimular el estado lastimero, que suplicaban en sus mentes por unas gotas del vital elemento, entre ellos, "la runnersh Orietta"

Llegar a la meta varios minutos más tarde que mis sobrinos, fué un momento glorioso y aunque la alergia ya no me dejaba respirar y me silbaba el pecho como a las yeguas, ( eso suena dramático pero no se si sucede en la realidad), fuí por un instante la mujer de titantos años más feliz del planeta, el corazón me latía a mil de felicidad... y cansancio y el pecho se me inflaba de orgullo ...y dificultad para respirar, debo decirlo...

Una vez vaciada la botella de agua que me esperaba al pasar la meta, (la segunda màs rica de mi vida), unas cuantas aspiradas al salbutamol y luego de encontrar a los niños y a la familia que nos fué a observar o tal vez a recoger pensando que explotaríamos y no precisamente de alegría, regresamos a casa a pie -correr no fué suficiente para estas almas altamente deportivas- con nuestras poleras mojadas, bueno, casi... y la felicidad calma que sólo da el saber que se logró lo anhelado.

¿El próximo desafío?...Corrida Energizer Night Race. Viña del Mar. 8,2 km. el 12 de febrero...




En sus marcas, listos, fuera!!!





P.D: Mención a parte para la abuelita de 81 años que corrió los 10 Km y llegó como lechuga .Seca!!, quiero ser como ella a su edad!!







Orietta



Runner ;)



viernes, 11 de noviembre de 2011

En tu cumpleaños Viccko ♥



IMAGEN ELIMINADA , LA QUE TENÍA ERA LINDA PERO SU DUEÑA ME EXIGIÓ QUITARLA POR EL TEMA DE DERECHOS DE AUTOR, ESTOY A LA ESPERA DE OTRA QUE PUEDA UTILIZAR . HABRÁ GENTE CARITATIVA O TALVEZ DIBUJARÉ ALGO.

martes, 11 de octubre de 2011

Volverá a pedirme más...




Volverá a pedirme más...









En este mundo que se mueve,


que me agita


y que no para de girar,


hago pausas,


me rebelo


e intento respirar...








Luego pienso que es veneno


no poder vivir en paz,


a mi ritmo,


sin desvelos


y sin deseos de gritar.








Lloro un poco


y finalmente, resignada


cojo el ritmo una vez más,


y esta vida que no para


volverá a pedirme más...

miércoles, 28 de septiembre de 2011





QUISIERA...



Quisiera poder viajar sin destino conocido,


hacia un lugar sin nombre,


sin caminos definidos

y en ellos difrutar del mismo aire, sol y trinos,


que se vuelven tan distintos,


al llevar otros vestidos.


Dejar atrás ruido, indiferencia y hastío


y así encontrar de nuevo


todo aquello que he perdido.








Quisiera poder viajar sin destino conocido


hacia un lugar sin nombre


y que revivan mis sentidos.


















****






























jueves, 21 de julio de 2011

Una vuelta por la plaza



Como pocas veces sucede, hoy no tengo compañía para almorzar, decido comer rápidamente la ensalada ,tomo los pañuelos desechables, el libro y bajo a la plaza que queda a media cuadra de la oficina.






Hace frío, pero el sol calienta más que los días pasados, aunque solo aquello que toca. Decido caminar y dejarme acariciar por los rayos del sol, protegida por mi fiel amigo bloqueador. Después de visitar las cuatro esquinas me siento en el único lugar vacío, no quise importunar a las palomas de la banca anterior y mucho menos sentarme junto al hombre chimenea - no por nada dejé de fumar hace más de un año- y me dispongo a leer…”En los dos años y medio que llevaba casada con él, Pompeyo solo en una ocasión se había apartado de ella más de un día. ¡Era una maravilla verse tan solicitada!. Cosquillas…”. Algo llama mi atención, la sensación de ser observada y detengo la lectura, miro alrededor buscando, mientras me separo el cabello de la cara y a primera vista no encuentro nada. ¡Ahhh , qué bien se siente el aire fresco y el sol que entibia mi ropa y mis manos!…los pies se resisten :(




Cierro el libro y decido observar lo que sucede, muchos pequeños niños corren y gritan su alegría, suben y bajan del columpio, desaparecen en el cubo verde para luego aparecer por la manga amarilla cayendo desmadejados sobre la arena.



Matías y Felipe ya son los mejores amigos por un día, la química fué instantánea, como suele pasar a esa edad, cuando aún no importan las formas. Felipe saca algo parecido a una galleta del pequeño bolsillo de la chaqueta calipso sin mangas y la comparte enarenada y deforme con su nuevo amigo quien la agradece con una rápida sonrisa mientras la muerde y se esfuerza por pasarla junto a la arena.



Una joven mujer sentada junto al autito de colores olvidado intenta sacar la botella de jugo de un bolsito, mientras observa con cariño a los niños, pero Matías ya pasó la galleta, se levanta para desaparecer nuevamente en el cubo verde seguido por Felipe. Ella piensa, como tantas veces durante el día, en sus hijos al cuidado de su esposo, a quienes extraña y mientras guarda la botella se conforta pensando que pronto podrá ahorrar lo suficiente para traerlos a este país que no ama, pero donde está pudiendo armar su vida. Quisiera ser nuevamente una niña de trenzas negras, vivir con su madre y la Paya…mira el reloj, prepara las cosas y se va con Matías que promete a todo pulmón que mañana volverá a jugar... ¡Mañanaaaaa!.



Aún queda mucha gente, dos mujeres fuman y hablan sin parar, gesticulando felices mientras planean lo que harán el fin de semana que se acerca.



Tres hombres y dos mujeres, echados sobre una manta comparten lo que han traído para almorzar, mientras se burlan de uno de ellos por algo que no logro escuchar, disfrutan organizados de un día de camping que solo dura una hora.



En la esquina sur de la plaza se ven los abuelos de siempre, sobre las sillas de ruedas, acompañados de las enfermeras. Hoy no parecen tan alegres, el frío los afecta, pienso y luego imagino que sufren porque inevitablemente el día terminará, la noche traerá soledad y padecerán una vez más los desaires de esa joven que no los quiere, que los atiende despojada de toda delicadeza, que los hace sentir como cosas, como cosas molestas que hay que cuidar y limpiar y a veces castigar…¡Para!, me digo, estás tomando la ruta equivocada, deja de pensar en negativo, tal vez solo es la edad, el cansancio, van perdiendo el brillo y junto a él, las ganas.



Por la esquina opuesta aparecen dos peinados y perfumados canes de “marca” arrastrando a su amo, que toma una de las bolsas del contenedor que reza “Su perro debe llevar bozal. Debe limpiar si su perro ensucia. Bolsas gratis. Municip…”, -por si las moscas- y continúan paseando, felices por la atención recibida.











A lo lejos veo a el “loquito del carro”, la gente lo mira con repugnancia, se alejan asqueados y sin disimulo del hombre que hace tiempo perdió algo más que lo material. Famoso visitante de la plaza y del depósito de pilas para reciclaje que orinaba , lo que obligó a reubicarlo en un lugar que hace imposible su uso para el desagüe considerando la anatomía humana. Me entristece pensar en su vida, en cómo sobrevive a este clima, pero sobre todo en la soledad, que lo obliga a buscar compañía en este lugar, aún cuando el precio sea el rechazo. No tengo nada para dar, pienso que la próxima vez pondré algo en mis bolsillos, por ahora solo puedo ofrecerle una sonrisa de reconocimiento al pasar.





Ya son las tres, hora de volver, cierro los ojos, muevo cinco veces los dedos de los pies que se niegan a entrar en calor, respiro profundo con la cara de vuelta hacia el sol como una maravilla y regreso caminando sin apuros a la oficina mientras espanto el sueño y me pregunto si los niños se verán mañana, los abuelos dormirán tranquilos esta noche, las mujeres realmente serán tan felices, los amigos terminarán siendo algo más que eso y si el hombre del carro comerá algo caliente hoy.